Nota biográfica sobre Jaime Chicharro y Sánchez-Guio (1889-1934)

Jaime Chicharro Sánchez-Guio nació en Torralba de Calatrava (Ciudad Real) en 1889 en el seno de una acomodada familia de terratenientes que formaba parte de la oligarquía local castellano-manchega. Hijo de José Chicharro y Martín del Moral (antiguo general carlista  con origen familiar vasco-navarro)  y de Soledad Sánchez-Guio Ruiz-Hidalgo, tuvo tres hermanas (Berta, Carlota y Soledad) todos educados en un ambiente fervientemente conservador y con una fuerte inclinación carlista. Educado en el Colegio Nuestra Señora del Recuerdo de los jesuitas, en el distrito madrileño de Chamartín de la Rosa, se licenció en Derecho por la Universidad jesuita de Deusto, en Bilbao y en Filosofía y Letras por la Universidad Central (más tarde Universidad Complutense) de Madrid.

Ya graduado, desempeña la cátedra de Historia en el Instituto de los Jesuitas de Madrid, ingresando posteriormente en la Junta Nacional de Propagandistas de Acción Católica. Participó en la fundación del Centro Tradicionalista en Madrid, fue elegido jefe de un grupo de jóvenes intelectuales que promovió, en la misma ciudad, dicho movimiento tradicionalista durante el primer decenio del siglo XX. Fundaron la revista El Combate, que más tarde pasaría a llamarse Juventud Tradicionalista. Intervino en la organización del Congreso Eucarístico de 1911, también en Madrid, recibiendo por ello el reconocimiento de autoridades civiles y religiosas.

Casado en 1912 con Dolores Lamamié de Clairac Romero y Bermúdez de Castro, hermana del terrateniente salmantino y más tarde conocido político tradicionalista, José María Lamamié de Clairac y de la Colina; el matrimonio se trasladó a la finca ‘La Salmantina’, patrimonio de la esposa, en el término municipal de Vila-real (hoy en el término del nuevo municipio de Les Alqueries , Plana Baixa, Comunitat Valenciana), al heredar su esposa  Dolores unas 300 hanegadas de tierras fundamentalmente en los términos municipales de Vila-real y Nules, procedentes de propiedades de la rama castellonense de sus antepasados (Tirado). El matrimonio tuvo 13 hijos, (Jaime, José, Dolores, Eloy, Carlos, Luis, Juan, Antonio, Soledad, Gonzalo, Pilar, Ángeles y Alfonso) a muchos de los cuales el destino deparó suertes ligadas a los tiempos convulsos que vivió España en los años treinta del pasado siglo. Dolores murió a manos de milicianos revolucionarios en Madrid en 1936. Carlos falleció de un ataque al corazón en 1939 al conocer la suerte de su hermana Dolores habiendo sufrido cárcel y torturas durante la Guerra Civil. Otros tres de sus hijos se enrolaron en los requetés carlistas (Jaime, que fue abogado y fiscal; José, que llegaría a general de división; Eloy, que fue diplomático en Suecia). Otros tres de sus hijos se alistaron en la División Azul (dos de ellos murieron en combate muy jóvenes, Luis (1942) y Antonio (1941), y el que sobrevivió, Juan se retiraría del ejército como coronel). Gonzalo fue funcionario del Ministerio de Educación. El hijo menor del matrimonio, Alfonso Carlos fue en los años cincuenta del pasado siglo un conocido y afamado luchador de catch (lucha libre), con el nombre de Hércules Cortés…

A pesar de compartir la ideología ultraconservadora de sus antepasados, en un principio Chicharro se mantuvo un tanto al margen del movimiento carlista. Su cuñado y amigo, José Lamamié de Clairac, dos años mayor que él, lo inició en el integrismo disidente del tronco carlista. En sus tiempos de estudiante en Madrid conoció y se adhirió a la figura y significación de Juan Vázquez de Mella, otro carlista disidente, gran amigo de su padre. Posiblemente, y como resultado de esta opción, al instalarse  en Castelló en 1914, no se unió a los carlistas, que por entonces estaban divididos entre purs, mayoritarios y paquistes, disidentes, seguidores de Francisco Giner Lila. Así, se mantuvo activo en un sentido conservador amplio, católico y alineado con el monarquismo, dedicándose, con resultados más bien modestos, a los sindicatos católicos locales. No fue hasta 1916 que entró a formar parte de la recién organizada Junta Provincial Carlista, presidida por Manuel Bellido, convirtiéndose en su primer Vicepresidente, al tiempo que ocupaba la jefatura del Círculo local de Vila-real. Dejó el tradicionalismo oficial y mayoritario dos años más tarde, al separarse los mellistas, que acabaron por crear su propio grupo político en 1918, el Partido Católico Tradicionalista.

En las elecciones a Cortes de 1916 Chicharro decidió presentarse como candidato conservador por el distrito de Nules, formando parte de las candidaturas leales al líder del partido, el cacique murciano Juan de la Cierva y Peñafiel. Derrotado por el Barón de Llaurí y Terrateig, probó suerte de nuevo en Nules en las elecciones de 1918, esta vez en representación de los purs, la facción mayoritaria de los carlistas, y con el apoyo de un periódico parcialmente favorable, La Gaceta de Levante. Frente a una oposición unida de mauristas y paquistes Chicharro volvió a perder, alzándose con la victoria Andrés de Boet Bigas, director del periódico independiente madrileño El Mundo, y candidato ‘ministerial’ liberal independiente. En las elecciones de 1919, se presentó Chicharro como ciervista católico-monárquico de a pié, ganando el acta, y  obteniendo 4.808 votos de un total de los 8.823 emitidos en el conjunto del distrito. En las elecciones de 1920, no obstante, los carlistas mayoritarios locales, los purs, apoyaron a un candidato gubernamental contra Chicharro; a pesar de este obstáculo fue reelegido y estuvo en las Cortes  hasta 1923, formando parte de la red caciquil murciano-valenciana del Partido Conservador. En las Cortes, inicialmente dominadas por los conservadores de Eduardo Dato, Chicharro mantuvo una posición más bien inquieta y turbulenta, en ocasiones deslizándose hacia la oposición.

Aparte de sus diatribas anti-liberales tradicionales, se volcó en temas financieros, tributarios y presupuestarios manteniendo agrias disputas con los titulares de los ministerios de Fomento y de Abastecimientos, hasta que su jefe de filas, Juan de la Cierva, entró en el Gobierno, en marzo de 1921. Su éxito más notable consistió en la publicación de una Real Orden, que otorgaba un presupuesto estatal relativamente importante para el desarrollo del proyecto de un puerto para Borriana y su conexión con la red ferroviaria estatal. El proyecto, gracias a su insistencia y dedicación se desarrollaría durante los años veinte transformando lo que era una costa apacible y pesquera en un moderno centro de transporte marítimo comercial. Beneficiarios principales del proyecto fueron los terratenientes y comerciantes naranjeros locales, y, con ellos, la economía de la Plana.

 En reconocimiento a sus méritos, la ciudad de Borriana nombró a Chicharro Hijo adoptivo, recibiéndole con arcos de triunfo y gran entusiasmo popular. Entre 1920 y 1923 Chicharro se convirtió en un auténtico ídolo para los pueblos del distrito electoral, especialmente Borriana y Nules, polarizando la opinión en torno a su figura.

Sin embargo durante la campaña electoral de 1923, que fue particularmente disputada y en la que se produjeron graves incidentes Chicharro no pudo revalidar su acta, que ganaría Faustino Valentín Torrejón, candidato del encasillado liberal-demócrata y ex alcalde de València.

Durante los primeros años de la dictadura de Primo de Rivera la familia Chicharro dejó Castelló trasladándose a Madrid, donde comenzó a ejercer de abogado. En 1927 entró  a formar parte del Ayuntamiento de Madrid como uno de los 64 nuevos concejales de la ciudad por el distrito de Chamberí ocupándose de la educación y de los textos para escolares, formando parte de la Junta Municipal de Primera Enseñanza. Recuperó su  relación con  Vázquez de Mella, y, poco después de la muerte de éste, en marzo de 1928, propuso que su nombre figurase en una placa conmemorativa en la Escuela Normal de Madrid. Durante estos años de Dictadura Chicharro parecía políticamente  desorientado, aunque siguió su activismo en agrupaciones conservadoras católicas como Acción social.

Al final de la Dictadura colaboró con Acción Castellana, grupo auspiciado por su cuñado José Lamamié de Clairac en 1930 y participó en la creación de la Federación Católico-Agraria Salmantina; manteniendo estrechos contactos con el círculo de Francesc Cambó, líder de la Lliga Regionalista, el partido conservador catalán, aunque de algún modo conservó sus contactos con el carlismo, desde la muerte de Mella liderado por Víctor Pradera.

En las elecciones municipales de abril 1931 Chicharro no pudo conseguir el acta de concejal en el Ayuntamiento de Madrid por la coalición monárquica.

Proclamada la República volvió al combate electoral tomando parte en las elecciones a Cortes Constituyentes de junio 1931 por el distrito provincial de Castelló, apoyado por el Diario de Castellón, (diario del que fue propietario, fundado en 1924 como portavoz oficial de la Federación de Sindicatos Agrícolas Castellonense, que se publicará hasta 1936; un periódico ultraconservador y derechista pero no carlista). Como otros conservadores de raíz carlista o  tradicionalista asumió la posición ‘accidentalista’ en el tema de Monarquía o República, centrándose en el conservadurismo y reivindicando para su candidatura el espacio de una “derecha republicana”. El resultado de la elección fue desastroso, pues quedó en el undécimo lugar con unos 11.000 votos (de un total de 96.000).

Tras la muerte del pretendiente carlista don Jaime en 1931, las tres corrientes del carlismo (jaimistas, integristas y mellistas), se integraron en una nueva formación política, la Comunión Tradicionalista. Aunque Chicharro no formó parte del elenco de líderes estatales, participó activamente en su difusión asistiendo a reuniones, arengando a la clientela tradicionalista y publicando  artículos en los periódicos muy críticos  y virulentos con la política de los Gobiernos de Azaña. Durante el año de 1932 participó en muchos actos políticos, alguno de los cuales dio lugar a enfrentamientos y prohibiciones. En esos meses Chicharro se comprometió en la conspiración de José Sanjurjo. Tras el golpe de Estado fallido fue señalado como uno de los responsables y sufrió la expropiación de bienes. Poco después, dos de sus hijos fueron detenidos y, sin juicio, se dictó su destierro a Villa Cisneros, el puesto avanzado español del Sáhara, que pronto se convertirá en un foco carlista. Más tarde, en 1933, defendió como abogado a alguno de los conspiradores del golpe fallido.

A principios de 1933 Chicharro, junto con su cuñado Lamamié, se alió con los monárquicos alfonsinos, en una alianza conocida como el Neumático (Tradicionalistas y Renovación Española), entrando a formar parte del Comité de Enlace de Castelló. Esta acción le ganó la hostilidad de los nuevos activistas radicales carlistas, como Jaime del Burgo, quien despreció la fraternidad de los caciques terratenientes con las ruinas de la monarquía alfonsina. Además, para la juventud carlista los terratenientes como Lamamié y Chicharro representaban a los potentados que se oponían a toda Reforma Agraria defendiendo los viejos privilegios feudales de los cerealistas y terratenientes. Dentro de la comunidad carlista Chicharro formó la facción más socialmente conservadora, que sin embargo, aunque simpatizaba con las versiones alemana e italiana del totalitarismo marcaba ciertas distancias con ambas. Aunque compartía con estas varios enemigos (el judaísmo, la francmasonería y el marxismo), y la concepción corporativa del Estado, le separaba la visión  totalitaria de la primacía del Estado, pues para él, y por éste orden, la familia, el municipio y la región  estaban antes que el propio Estado.

Contando con el apoyo de las derechas, en 1933 Chicharro fue elegido concejal por el distrito de Chamberí de Madrid. En las elecciones a Cortes de 1933 Chicharro se presentó de nuevo por Castelló dentro de la coalición Unión de Derechas, siendo superado por un estrechísimo número de votos por el tercer candidato electo de la coalición derechista, el joven tradicionalista burrianense Juan Granell Pascual (Borriana, 1902- Madrid, 1962). Otro golpe de la tierra que en su  día le encumbró.

Para entonces Chicharro, que nunca gozó de buena salud, ya estaba muy enfermo (era desde siempre un fumador empedernido). Ingresado en el Real Sanatorio de Guadarrama para someterle a un tratamiento anti-tuberculoso, murió allí a principios de 1934.

Su figura dejó una gran huella en los pueblos de la Plana, muy especialmente en Borriana, que más de treinta años después de su muerte le rindió un gran homenaje recuperando sus restos mortales y dándoles sepultura en el Cementerio municipal, erigiendo un monumento  en su honor en un céntrico jardín de la ciudad.

La plaza más emblemática de Borriana llevó su nombre durante décadas, para después pasar a una gran avenida, precisamente la Avda./carretera que conduce del núcleo urbano al puerto.

Pascual Fandos Mingarro (†1976), el legendario titular de la academia local de estudios mercantiles que llevó su nombre, auténtico vivero de esa especialidad, tradicionalista de familia y convicción, y antiguo joven partidario de Chicharro le dedicó un libro hagiográfico en 1962, al parecer poco o nada conocido en la actualidad, aunque contenga numerosos datos procedentes de la prensa o de documentos oficiales y privados del periodo 1916-1934 que, sin duda, muestran interés evidente para los investigadores

Nota biográfica elaborada por CEDBorriana a partir de la siguiente Bibliografía:

 -Fandos Mingarro, Pascual: Biografía de Jaime Chicharro. Ediciones AGEM, Madrid,1961.

-Buris-Ana, nº 51. 1961.

-Cabedo Guerola, Rosa  y Burdeus Díaz Tendero, Lourdes: Burriana 1882-1936. El Puerto. Departament d’Investigació del Museu Arqueològic Comarcal de la Plana Baixa-Burriana. Ajuntament de Borriana, Segona Edició, abril del 2000. 135 págs.)

-Aróstegui, Julio; Canal, Jordi; y Calleja, Eduardo, El carlismo y las guerras carlistas, Madrid 2011.

-Blinkhorn, Martin: Carlism and Crisis in Spain 1931-1939, Cambridge 1975.

-Alós Ferrando, Vicente R y Castellet, C.: El ocaso del sistema canovista. Elecciones generales en Castellón 1903-23. Diputación de  Castellón, 1998.

-Monlleó Peris, Rosa [ed.], Castelló al Segle XX, Castelló, 2006. (Especialmente, Llansola, Gerard: ‘Estructura organitzativa i participació electoral del carlisme castellonenc  en la decadència de la Restauració (1914-1918)’. Págs. 159-207)

-Nota sobre Jaime Chicharro en Wikipedia (en inglés)

-Notas sobre la familia de Jaime Chicharro en la web http://memoriablau.foros.ws

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